Renuncie a las contraseñas simples

Bloquee sus puertas y ventanas virtuales. Igual que ocurre en el mundo real, si los malos se encuentran todo cerrado, es posible que decidan ir a por otro objetivo. Sus cuentas y datos (como el correo electrónico, los registros de personal o las bases de datos de clientes) son activos valiosos, tanto para usted como para los delincuentes.